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domingo, 28 de junio de 2015

La evolución de mi sumisa Violant.



Cuando conocí a Violant, su experiencia en el mundo del sexo era muy limitada, no había pasado de las posiciones rutinarias y los movimientos estándar. Transmitía la sensación de que no creía en sus posibilidades, y de que con el paso de los años se había encerrado en sí misma. Lo primero que traté de hacer es subirle el ego y conseguir que ella misma se viera más guapa, más sexy. La obligué a cambiar de ropa, a vestirse más ceñida, y a marcar pechos y culo. Sin ser hortera, conseguimos que diera a entender que había carne debajo de aquella ropa.

Lo siguiente que trabajamos fue tu cutis, su cabello, y su sonrisa. Una sonrisa vale más que todo el trabajo que hagas con una mujer. Por muy sexy que sea alguien, a nadie le apetece entablar conversación con un amargado. Es ley de vida. Sin embargo, con una persona alegre y jovial, siempre apetece charlar, independientemente de su belleza.

Ya en el tema sexual, comenzamos a trabajar su culito, con la idea de que pudiera recibir la polla de su Domine. Su ano nunca había sido penetrado, y comenzamos utilizando un dilatador, con la idea de habituar su pompis a ser penetrado. A pesar de que inicialmente no le gustó la idea, y que le hacía daño, a base de cremita y de insistir, un mes y medio después de iniciar el trabajo conseguí penetrarla, metiendo mi polla enterita en su culo. Con el paso de las semanas se ha ido acostumbrando y ahora podemos asegurar que su culo es mío al 100%, y que lo disfruta.

También estuvimos practicando la felación, la cual realiza con mucha mejor traza que antes. Sabe entretenerse con mis huevos, me chupa la base del pene como dios manda, y sabe comerme el capullo bastante bien. Evidentemente, no hablamos de una experta, pero su mejora es evidente. Para colmo, algo que era un tabú para ella, tragarse el semen, desde hace un par de sesiones ha dejado de serlo. Mi sumisa se toma mi leche muy a gusto y ha descubierto que no le desagrada como ella pensaba.

Aguante del dolor. Inicialmente, Violant tenía una tolerancia a los pellizcos y azotes bastante bajo. Mis azotes eran flojos, y aguantaba no más de 8-10 azotes. Igualmente, no quería que le pellizcaran los pezones y tenía miedo a que le hiciera daño. El pasado lunes, en nuestra última sesión, azoté 30 veces con fuerza el culo de Violant, y pellizqué intensamente sus pezones antes de follarla. Está muy claro que su avance en este tema es muy alto.

Otro tema en el que hemos avanzado bastante es con las ataduras, tema delicado al principio, y que con el paso de las sesiones ha ido mejorando. Violant no tenía muy claro eso de ser atada, de manos y pies, vendada, y amordazada. Entiendo que para dejarte hacer esto necesitas, sí o sí, tener un mínimo de feeling con tu amo, y hasta que eso no se consiguió, ella fue reacia a dejarse hacer. Al final, hace casi un mes, Violant fue atada, de manos y pies, amordazada y vendada, de manera que quedaba totalmente a merced de su Domine. Aquel día, mi sumisa fue follada, sodomizada, azotada y masturbada. Al final me agradeció la 'fiesta'.

Perversión. Aquí es seguramente donde más hemos avanzado. El carácter de Violant la hacía ser reservada, miedosa, precavida y muy convencional. A base de hacer ejercicios sexuales en zonas públicas, Violant ha ido soltándose y pervirtiéndose poco a poco. Utilizando herramientas como un consolador o unas bolas chinas, ha tenido que correrse en un bar, en un supermercado, en una tienda de ropa, en los lavabos de un restaurant, o los probadores de unos grandes almacenes. Violant ha ido descubriendo que quería más sexo y que quería disfrutar de su cuerpo. Su actitud frente a los hombres ha cambiado, y los hombres ahora se fijan en ella. Y ella lo sabe, y le gusta. La he pervertido.

Mi trabajo más complicado ha sido el de la sumisión. Violant es contestona y le cuesta mucho dar la razón a la primera si no está de acuerdo. Se ha llevado varios castigos por llevarme la contraria, por mentirme, y por hacer los ejercicios a desgana. Tiene un serio problema, y es que no sabe pensar lo que va a decir, y suele decir lo que le viene en gana, lo cual acaba provocando mi enfado y posterior castiga. A pesar de que ha evolucionado, y que los últimos castigos le han servido para aprender, aún queda trabajo por hacer. Debe comprender que fue ella la que decidió ser sumisa, y que por ese motivo debe acatar las órdenes de su amo y obedecerme.

Básicamente, los puntos que me quedan por tocar con Violant son el lesbianismo y mejorar en su obediencia y respeto a su Domine. No resulta fácil encontrar una mujer que quiera participar en un trió, y que quiera enseñar a mi sumisa a jugar con una mujer, pero ella está dispuesta a aprender, y con el paso del tiempo se ha ido ilusionando, hasta asumir ese reto como propio. Ella quiere estar con otra mujer y quiere disfrutar con ello. Asimismo, continuaremos enseñando a Violant a respetar a su Domine y a saber pensar lo que va a decir antes de abrir la boca. De esa manera evitará mis enfados, y evitará mis posteriores castigos.

Seguimos avanzando.


1 comentario:

  1. Violant, permiteme felicitarte por el avance que has tenido, debes estar muy orgullosa de ti.
    Por supuesto, nuestro Profesor es el mejor. Él tiene todas las cualidades para enseñarnos a ser perfectas sumisas. Besos..

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