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viernes, 14 de septiembre de 2018

Ejercicios para una sumisa durante el periodo de la regla.

¿Qué tipo de ejercicios puedo poner a mi sumisa si tiene el período o regla?

Esta pregunta se la suelen hacer muchos Amos cuando están intentando educar a su sumisa en remoto. Evidentemente, su sumisa tendrá la regla sí o sí, y no por ello debe detener su aprendizaje ni su educación como sumisa. A continuación tenéis una serie de ejercicios ideados para esos días:

1- Control del dolor, con cera. Utilizando una vela de parafina, la sumisa deber verter, con cuidado, la cera de dicha vela ardiendo en su cuerpo. Se aconseja no utilizar nunca velas de cera natural, ni velas olorosas, ni de colores raros. Pueden provocar quemaduras en la piel. También se aconseja probar primero en las manos, seguir por los brazos, y acabar en los pechos y tronco central. Hay multitud de páginas en las que se dan consejos acerca del tema.

2- Provocación en el centro comercial. La sumisa o alumna, vestida con ropa provocativa, que marque sus pechos y su culo, debe entrar en una tienda de ropa, escoger un par de prendas sexy, o ropa interior, y dirigirse a 2 dependientes masculinos para preguntarles si creen que esa ropa realza sus pechos y su culo. La sumisa debe provocarlos, conseguir que miren su culo y sus tetas, y que se exciten con ella.

3- Control del orgasmo. Sin llegar a tocar su vagina o su clítoris, la sumisa debe intentar llegar al orgasmo, acariciando y pellizcando sus pechos, y sodomizando su culo. Cuando esté a punto de correrse, la sumisa deberá parar y cortar dicho orgasmo. No puede correrse. Envía una serie de fotos.

4- Mamada Extrema. Se necesita un vaso de leche y un consolador o similar de gran tamaño. La sumisa, desnuda, debe tomarse el vaso de leche enterito. A continuación, debe simular una mamada, introduciendo el consolador en su boca lo más posible. Cuando empiecen a llorar los ojos, o le den náuseas, deberá seguir hasta que una bocanada blanca caiga por sus labios, mojando sus tetas. Aún así, ella deberá continuar penetrando su boca, buscando su límite. Grábate en vídeo.

5- Hielo. Pasar un cubito por el cuerpo de la sumisa. Hay que tener en cuenta que el hielo, sobre la piel humana, puede llegar a quemar si no se va con cuidado. Este ejercicio permite controlar ese frío intenso que se convierte en dolor. Se aconseja pasar el cubito por: pechos, cuello, vientre, clítoris y muslos. Enviar fotos.

6- Pellizcos. Aplicar una serie de pellizcos en zonas sensibles y erógenas, como los pezones, el culo, o alrededor del clítoris. Hazte una serie de fotos para tu Domine, en las que se vea cómo pellizcas esas zonas. Busca tu límite del dolor.

7- Azotarse una misma hasta que la zona esté rojiza. Al estar la sumisa en remoto se hace imposible azotarla directamente, que es uno de los placeres adquiridos por un Amo sobre su sumisa. En este caso debe ser ella la que se aplique esos azotes. Puede usarse la mano, un látigo o una vara, y las zonas a azotar principalmente serán las nalgas, los muslos, los pechos y la espalda. La sumisa deberá azotarse hasta que la zona en cuestión adquiera un tono rojizo. Fotos o vídeo.

8- Mesa. La sumisa deberá entrenar su posición a cuatro patitas, con la finalidad de que su Amo la use como mesa o soporte. De esta forma, el Amo puede ordeñarla como si fuera una vaquita, o follarla como a una perrita. Aguantará en el suelo durante 30 minutos, con un plug en el culito. Envía alguna foto en dicha posición.

9- La sumisa deberá escribir un relato erótico que muestre un deseo oscuro, ya sea propio o el que su Amo le sugirió, mientras lleva pinzas en los pezones sensibles por el período. Luego deberá compartir ese relato con su Amo.

10- Investigación. La sumisa deberá ver 4 vídeos pornográficos de alguna temática en particular, con la finalidad de excitarse, sin poder tocarse ni rozarse, ni nada, y de aprender de los profesionales. Al acabar deberá compartir esos 4 vídeos con su Amo y explicar qué le parecieron.

11- Inmovilizada. La sumisa atará sus pies y manos (si puede) y se quedará inmóvil durante 30 minutos. El fin de este ejercicio es que la sumisa aprenda a esperar cuando su Amo la ate. Envía alguna foto mostrando cómo te atas.

12- Tacones. La sumisa deberá pasar todo el día en tacones con la finalidad de entrenar para cuando su Amo le solicite que los use. Cada 4 horas, la sumisa debe ir al baño para aplicarse algún tipo de dolor en su cuerpo: Azotes, pellizcos, o mordiscos. La sumisa debe fotografiarse con los tacones, y aplicándose el dolor.

13- La sumisa deberá tomarse al menos una foto sexy en 3 lugares peligrosos, ya sea en la oficina, en la calle, en un taxi, en el centro comercial, etc... Deberá buscar 3 zonas concurridas, en la que ella sienta que pueden atraparla, y hacerse esas fotos para su Amo.

14- Perrita. La sumisa lanzará una pelotita 5 veces y la recogerá con la boca, andando siempre a 4 cuatro patas, y entrenando así para cuando su Amo lo haga. Debe entrenarse como perrita. Grábate en vídeo y muestra a tu Domine cómo recoges la pelotita, perrita.

15- Control del color, con el cinturón. La sumisa deberá azotar su espalda con un cinturón durante 10 minutos, estando de rodillas. Debe intentar encontrar su límite del dolor. Grábate en vídeo.

16- Calientapollas. Es posible que tu Amo quiera colocar su polla en tu boca durante unos minutos, para que esté calentita, pero que no quiera que se la chupes. Tú debes ser capaz de alojar la verga de tu Domine en tu boca, durante el tiempo que él quiera, sin chuparla, y con el único motivo de darle calor. Busca un objeto con forma fálica, como un rotulador, un cepillo, o algo similar, e introdúcelo en tu boca durante 15 minutos. No puedes chuparlo, ni moverte, solo debes dejar que dicho objeto repose en tu boca. Envía alguna foto.


17- Doble penetración Boca/Culo. La sumisa debe colocar 2 pinzas en sus pezones para estimularlos y generar un ligero dolor en los pechos, que aumentarán el placer de la penetración. A continuación, debe introducir un dildo o similar en su boca, simulando el rabo de su Señor, para chuparlo hasta la finalización del ejercicio. También meterá otro dildo en su culo para masturbarse analmente. De esa manera, la sumisa tendrá penetrada boca y culo hasta que se corra.

18- Negación del orgasmo. Al levantarse por la mañana, la sumisa debe ir a la ducha y masturbarse con un consolador o vibrador de buen tamaño. Cuando esté cerca de alcanzar el orgasmo debe parar. Repetirá la operación por la noche, antes de acostarse. Enviar una foto al Amo mientras se realiza cada ejercicio.

19- Blanquirrojo. La sumisa saldrá a la calle o irá a trabajar sin bragas. Llevará un tampón y nada más. La falda o los pantalones deberán ser de color blanco, o de un color muy claro, para incrementar el riesgo de que se manchen. La sumisa deberá enviar fotos al Amo mostrándole que no lleva ropa interior.

20- Plug nocturno. La sumisa deberá ponerse un plug en el culito y dormir con él toda la noche para recordar que su culo le pertenece al Amo. Cuando se lo ponga, le enviará una foto a su Amo. Por la mañana se lo quitará y se sodomizará con un dildo o consolador sin tocarse nada más. Le enviará otra foto al Amo mientras esté haciéndolo. No puede correrse.

21- Sabor rojo. Una forma de castigar a la sumisa durante los días en que tiene el período es obligarla a introducir sus dedos en la vagina mientras se acaricia el clítoris al mismo tiempo. Cuando los dedos estén bien manchados, deberá lamerlos y chuparlos, dejándolos bien limpios. Repetirá el proceso varias veces hasta que note que se va a correr, entonces parará. Grabará el castigo en vídeo y se lo enviará a su Amo.


Pdta: si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con el Profesor Domine vía email, o vía Hangouts, escribiendo a profesor.domine@gmail.com

sábado, 25 de agosto de 2018

La nenita desvirgada por papá


Cuando eres joven y exploras tu sexualidad con una persona de tu misma edad, podéis terminar descubriendo cosas que ambos desconocían y en la mayoría de situaciones fallando juntos en lo que al placer respecta. Este es mi caso, tengo 25 años y perdí la virginidad a los 18 con un contemporáneo y de mala manera: No, no fue un bruto, solo inexperto, no conocía bien su cuerpo y menos el mío,  yo no sabía aún de mi gusto por la sumisión y la necesidad que tengo ahora de tener un Amo, pero ya desde ese momento noté algo, necesitaba a alguien con experiencia y que me enseñara, no que aprendiera conmigo.

Toda esta situación creó en mi cabeza la siguiente fantasía, la de una Little girl y su Daddy, su Amo, su Señor. Aquí os dejo un relato sobre cómo sería mi fantasía:



Hoy es el cumpleaños de la nenita de papá, y como es normal, ella tiene su fiesta, a la cual ha invitado a muchas amiguitas y amiguitos del cole, en especial a Pablito, un chico 2 años mayor que ella y que le gusta mucho. Pablito es un pillo y quiere probar los atributos de la ya desarrollada nenita.

La fiesta trascurre y Pablito y la nenita se escapan de todos a su habitación, a escondidas. Como es normal, Papi se da cuenta y los sigue con cuidado. Una vez dentro Pablito se acerca a besar a la niñita y con una mano envuelve su cintura y con la otra empieza a tocar su pecho ya desarrollado.

No pasan ni dos segundos y Papi entra, con cara de furioso, echa a Pablito de ahí y con la mirada encendida se queda viendo a su nenita curiosa…

- P: Ahora mismo se marchan todos!!!
- N: Papi, pero hoy cumplo trece, ya soy casi una mujer, solo ha sido curiosidad, querer aprender…
- P: No lo repetiré otra vez, se van porque se van.

La nenita sale de su habitación y despide a los invitados. Mientras Papi se queda en su habitación y busca unas cosas: una cámara grabadora que pone en la esquina de la habitación para que no se escape detalle, una regla que pone sobre la cama, un marcador negro, un cinturón de tela y dos ligas de cabello.

La nena vuelve a la habitación y ve a Papi sentado en el sillón que tiene al costado de su cama.

- P: Ven aquí, nenita, siéntate en el regazo de Papá…
- N: Papi, pero no me vas a castigar? Lo siento mucho, yo no quería
- P: Sí que querías, es una curiosidad natural, mi niña, pero esa curiosidad solo Papi la puede calmar, me prometes que vas a dejar que yo te enseñe todo lo que deseas saber? Solo yo, nadie más puede mostrarte, tocarte o decirte nada, vale?
- N: Vale Papi…
- P: A ver, dime…que hacías con Pablito cuando entré?
- N: él me besaba e intentó tocar mis tetas.
- P: bueno…yo te enseñaré a besar.

Y diciendo eso se acercó a los labios de su nenita y dio un pico primero, luego los empezó a besar suavemente y la nenita intentaba corresponder a Papi… pasaron unos segundos y Papi decidió meter su lengua en la boquita de su nenita, y ella trato de hacerse para atrás un poco asustada, pero Papi la detuvo y continuó, no pasó mucho y ella también sacó su lengua y toco la de Papi…estuvieron así un rato. (La verga de Papi ya estaba casi dura y con una gotita en la punta)

-P: Ahora te voy a mostrar cómo se toman las bubbies de verdad- dijo Papi mientras posaba sus dos manos sobre la camiseta de la nenita.

Suavemente, con cuidado, Daddy presionó los pechos virgenes de su niñita, y pudo ver cómo ella se mordía los labios. Eso le dio pie a quitarle la camiseta, mostrando sus hermosos pechos debajo del suejador, y logrando que ella se pusiera colorada.

- N: Papi, tengo vergüenza, nunca nadie me vio así…
- P: Conmigo no debes tenerla, yo soy Papi, solo quiero educarte y cuidarte.

Él intentaba calmarla mientras presionaba sus tiernos pechos sobre el sujetador. "Uuuummmm", un gemido chiquito se le escapó mientras él quitaba el bra de la nenita.

- P: Te gusta, cariño?  Sí, verdad?  Dime, mi niñita linda, alguien ha comido alguna vez tus pezoncitos ?
- N: No Papi, nadie nunca… y no lo hagas por favor!
- P: Yo soy Papi, fresita, yo puedo hacer todo con mi nenita, solo siente.

Él comenzó a lamer los pezones de su hijita, utilizando toda su experiencia para que ella se pusiera lo más cachonda posible.

- P: nenita, dime, qué sientes?
- N: No sé Papi, creo que me hago pis, mi coñito está mojado…
- P: Esa no es pis, mi amor. Ahora pásame el marcador, que vamos a dejar muy claro quién es Papi

En esas, él agarró el marcador, y escribió en sus tetas: "SOLO PAPI PUEDE TOCAR"

- P: Ahora levántate, y acuéstate boca abajo sobre mis piernas…
- N: Pero Papi, no me vas a golpear, no?
- P: Yo sabré lo que hago, solo quiero que aprendas, acuéstate.

Una vez ahí, pasa su mano sobre la faldita y la pierna de Papi siente el calor que emite el coñito de su nenita… la verga de Papaíto está súper mojada y bien dura. Levanta la faldita y acaricia suavemente sobre las braguitas.

- P: Mi princesa, estas nalgas son de Papi, y nadie las puede tocar nunca, entendido?
- N: Sí Papi…Uummm
- P: Y ahora te las azotaré por andar de caliente con quien no debes


Acto seguido, con la regla comienza a dar de golpes a esas nalgas vírgenes, la nena se queja un poco, y cuando Papi no aguanta más, le quita las bragas de un tirón, dando la nena un saltito del susto…

- N: Papi, Noooooo!
- P: Sí, mi amor, hoy aprenderás todo, y lo aprenderás conmigo - dice mientras azota ya con su mano las nalgas de su nena.
- P: Nenita, sabes que eso que sale de tu coñito no es pis, es un líquido que sale cuando tú te excitas mucho y hace más fácil que más tarde Papi meta su verga por primera vez en ti.

Su mano recorre sus nalgas y ahora pasa un dedo por la rajita del coñito de su nenita sintiendo como quema y como está de mojado.

- N: Papi, no, por favor, tengo miedo…
- P: Tranquila, nenita, solo estoy conociéndote más. Tú siente mi dedito, el dedito de Papá… Uummm. Ahora levántate, quítate la falda y acuéstate en la cama con las piernas abiertas.

Ella, inocente, obediente y caliente, atiende a Papi y mientras va a la cama, siente como cae algo por sus muslos y como su coñito arde por dentro por primera vez… se acuesta en la cama, sobre unas almohadas y abre sus piernas tal como Papi le dijo. Papi se acuesta a su lado, de costado y dirige su mano al coñito de su nena.

- N: Papi, no, siento raro…
- P: Tranquila, mi niña… Sabes qué es esto que estoy tocando en círculos y presiono por ratitos?
- N: No Papi, pero me gusta, Uummm
- P: Ese se llama clítoris y si lo tocas mucho puede que tengas un orgasmo, pero aún no queremos eso, el primero será con mi polla dentro de mi nena.
- N: No Papi, me dolerá, eso me han dicho mis amigas!
- P: Shhhh, solo siente… Uummm, mi nenita ha mojado toda mi mano ya. Vamos a ver hasta donde estas mojada – dice papi pasando su dedo hasta el agujerito más pequeño de su nena – ese lo dejaremos para otro día, mi amor, pero también será mío.
- N: Papi, no…
- P: Ahora, Papaíto necesita que le hagas un favor y le muestres como chupas un chupachups… ponte a cuatro patitas, mi nena.

La nena se pone a 4 patitas y Papá se coloca sobre sus rodillas, dejando su verga a la altura de la cara de su nena. Toma su polla y la pasa sobre los labios de su hijita, mojándolos de lo húmeda que está… - "Ahora abre la boquita, amor"- la nena abre la boca y Papi mete su verga por primera vez y siente como mientras la mete sale otra gotita.

- P: Ahora con tu lengua trata de lamerla toda- le dice - Chúpale la polla a Papá.

Y así la nena empieza a lamer por primera vez una verga, pasa su lengua desde la base hasta la punta y Papi sigue mojándose más y más, tiene una cara de vicio insuperable y eso motiva más a la nenita, el placer de Papi lo es todo.

- P: Amor, no olvides las pelotitas que están ahí abajo, son tus amiguitas y debes darle cariñito

La nena las lame y por instinto mete una a su boca y luego la otra. Papi está con la verga más dura que nunca y a punto de estallar - "Chupa, mi niña, chupa" - repite Papi, una y otra vez. Mientras ella empieza a chupar lo mejor que puede, siente como se acelera Papi, como se entre corta la respiración y como gime de placer…

- P: Para, mi amor… para, no quiero correrme tan pronto. Ahora ten, hazte dos colitas en el pelo.

Ella, obediente, deja de lamer, y se hace las coletas a ambos lados.

- P: Ahora dame tus manos.

Acto seguido toma el cinturón de tela y las ata. Con el otro extremo las lleva a la cabecera de la cama y la ata en un fierrito - "Ahora mi niñita linda no puede moverse y no puede decir no a Papi" - le dice mientras se pone en medio de sus piernas y las abre lo más que puede.

- N: Papito, no por favor, tengo miedo.
- P: Shhhhhhhh, te va a gustar, mi amor, yo no te voy a lastimar… al menos no hoy.

Papi toma su dura verga y pasa la puntita por el coñito de su nena, siente como arde y como está de mojado. Tras unos segundos jugando con el chochito, siente como su nena se mueve. Pero esta vez no se resiste. Al contrario, esta vez se mueve acercándose a él, como deseando tenerle dentro

- P: Uummm, mi nenita está caliente…
- N: Papi, no sé, pero métemela, por favor, quiero convertirme en mujer, quiero ser tuya, no sé qué me pasa pero lo necesito.
- P: Uummm, bebé…esta será la primera vez que tu coñito reciba una verga…y te va gustar. Papi lo hará suavemente, le meterá hasta que choque con tu himen y una vez ahí me detendré a jugar con él para que no te sientas nada de dolor, luego de eso la meteré poco a poco, la dejaré quieta adentro para que la sientas y luego te follaré, hasta que mi leche llene el coñito de mi bebé, el coñito que nadie más tendrá.
- N: Uummm, sí Papi, hazlo!

Papá empieza a meter la polla en el coñito de la nena, muy lento, muy leeento…hasta que choca con el himen de su virgen nenita. Papi se acerca a besar a la nena en los labios y mientras lo hace, de una sola embestida le roba la virginidad. La nena muerde el labio de Papi y al mismo tiempo ahoga un grito. Papi está muy cachondo y a los 5 segundos de estar quieto sobre su nenita, empieza a follarla, a embestirla, a darle con fuerza… la nenita gime, grita, se queja, disfruta, tiene su primer orgasmo y al segundo siente como Papi le llena de leche el coñito… Mmm… Se quedan quietos unos segundos y luego Papi desata a su niñita, la toma en brazos y la lleva a la ducha.

- P: Ahora Papá te lavará, para que estés bien limpita. Luego tú me lavarás a mí, y nos iremos a la camita a seguir jugando hasta quedarnos dormidos… FELIZ CUMPLEAÑOS, MI AMOR!

FIN


Bueno, pues ésta es una de las fantasías que me gustaría cumplir con mi Señor. Me gustaría ser la Little Girl de Daddy, la niñita pequeña de Mi Amo, y estoy segura de que a Él le gustaría ser mi Papi y robar "mi virginidad". Este relato ha sido hecho pensando en Él, en esa persona capaz de enseñarme todo lo que nadie puede ni podrá.



Una colaboración de lorena. 

Quiero aclarar que este relato se enmarca dentro de la fantasía sexual de una mujer libre de 25 años, amante de las relaciones Dd/lg. Tanto lorena como yo estamos totalmente en contra de cualquier tipo de pederastia.

miércoles, 25 de julio de 2018

La sumisa, tragando su primer semen


Eran casi las 4 de la tarde, un día caluroso de julio. Acababa de llegar a Barcelona, y estaba recogiendo las llaves de su nuevo apartamento, conmigo a su lado. La dueña del piso no paraba de hablar y no había manera de que se marchara del piso. Tras 30 minutos enseñándonos la cocina, el baño, las habitaciones, se sentó a hablar con nosotros tan ricamente. Era evidente que si no nos marchábamos nosotros ella tampoco se marcharía.

Al final le dije a lorena que íbamos a tomar algo, con la excusa de que la nevera estaba vacía. Dicho y hecho, cuando salimos del piso, la dueña salió detrás de nosotros. Dimos una vuelta, tomamos algo refrescante, charlamos, y volvimos al piso.

Eran ya las 5 de la tarde en Barcelona, en pleno Julio, y hacía mucho calor. No teníamos mucho tiempo, pero era la primera vez en que mi sumisa y yo estábamos solos. Estaba muy nerviosa, pues apenas hacía 1 hora que me conocía y por fin estaba a mi disposición. Había soñado 1000 veces ese momento, y por fin iba a ocurrir.

Agarré sus tetas con fuerza, y azoté su culo 4 o 5 veces. Pude notar como su nerviosismo aumentaba.

- Arrodíllate, lorena.

Ella obedeció, y se arrodilló ante mí, nerviosa y excitada.

- Vas a desnudarme, perrita. Primero sacarás mis zapatos y mis calcetines, para seguir con mis pantalones.

Obediente, y con ganas de quedar bien, desató los cordones y me quitó los zapatos, para dejarlos bien puestos a su derecha. Luego sacó mis calcetines, que colocó en mis zapatos, y se detuvo un segundo, para mirar mi paquete. Ella sabía que debajo de aquel pantalón encontraría la polla de su Amo, la que llevaba meses deseando. Desabrochó el botón de mi pantalón, y prosiguió hasta sacarme el pantalón, que guardó cuidadosamente a un lado. Yo había aprovechado para sacarme la camisa.

Al final, como era de esperar, me quedé casi desnudo, con el calzoncillo como único atuendo. Ella miró el calzoncillo, y me miró a la cara, como pidiéndome permiso para sacármelo. Ella sabía lo que había detrás de esa prenda. Había hecho muchos kilómetros para conocer mi polla, para olerla, saborearla, sentirla...

- Sácame los calzoncillos, mi niña, ya sabes dónde está mi polla.

Arrodillada, delante de mí, agarró con cuidado mis boxers, y los bajó hasta abajo, para quitármelos. Irremediablemente, mi pene salió a la luz, hermoso, semiduro... Ella no pudo evitar mirarla durante un buen rato. Por fin tenía delante suyo el miembro de su Amo, el que tantas veces había deseado ver, tocar, lamer.

Como ya he dicho, era Julio, por la tarde, y yo llevaba unos tejanos. El calor había hecho su trabajo, y el sudor había intensificado al máximo el olor a sexo de mi entrepierna. Como ya le había avisado durante meses, quería que mi perra oliera mi sexo, quería que fuera capaz de reconocer a su Amo con el olfato. Di un paso hacia delante, y agarrando la cabeza de mi sumisa, pegué su nariz contra mis huevos, y mi polla.

- Huele, perra. Quiero que aprendas como huele tu Amo, como huele el sexo de tu Señor.

Ella comenzó a inspirar con fuerza, captando el olor intenso y potente de mi entrepierna. Como era de esperar, ella se puso cachonda perdida oliéndome, sabiendo que el rabo de su Domine, sus testículos estaban acariciando su cara, impregnando con su olor todo su rostro. Tras un par de minutos, en los que restregué mi sexo por su cara, le di la siguiente orden:

- Abre la boca, lorena. Voy a meter mi polla en tu boca, y tú no podrás lamerla.

Dicho y hecho, ella abrió su boca, y pudo notar como mi rabo se metía en su boca, hasta el final. Una pequeña arcada le sobrevino. Era la primera vez que alguien metía su polla hasta el fondo en su boca, y no lo esperaba. Poco a poco, con calma, fui follando su boca de perra hasta que mi polla estaba bien dura. Ella tuvo 4 o 5 arcadas más, pero lo aguantó sin problemas. Semanas antes, ella misma me había pedido que follara su boca "hasta atragantarme, Señor".

- Quien eres? - Le pregunté
- Su puta, Señor.
- Quien eres? - Volví a preguntarle
- Su perra, Señor.
- Cómeme los huevos, perra. Pónmela bien dura.

Todo era nuevo para ella. Era la primera vez que me oía, la primera que se arrodillaba ante un hombre para desnudarlo y lamerlo, la primera que follaban su boca, o que la llamaban puta. Era la primera vez que oía la frase "Cómeme los huevos, perra.". Para lorena todo era nuevo, y muy excitante, y quería hacerlo bien.

Abrió su boca, y comenzó a lamer mis pelotas sudadas mientras mi polla reposaba sobre su cara. De vez en cuando azotaba sus mejillas con mi pene bien duro, mientras ella saboreaba y lamía mis testículos. Para intensificar un poquito más la situación, agarraba la cabeza de mi sumisa, y la hundía entre mis piernas, restregando mis pelotas por su cara, y azotando con mi rabo sus mejillas. Tras unos minutos trabando mis huevos, su cara olía a sexo, y mi rabo estaba completamente tieso. Era hora de que mi nueva sumisa chupara mi polla, y se tomara su primera leche. Como ya me había dicho y repetido 100 veces, nunca había saboreado el semen, y quería que el primero fuera el mío.

- Bien, mi niña, ahora vas a chuparme la polla, hasta el final, pero no quiero que te tragues el semen de primeras. Quiero que lo guardes en tu boca, y que me lo enseñes cuando te lo pida.

Tras mirarme a la cara, asintió, y comenzó a chupar mi glande. Su lengua repasaba cada esquina de mi miembro, completamente erecto, mientras yo acariciaba su cabecita, y acompañaba su movimiento con la mano. Yo gemía, y la animaba a seguir chupando: "Muy bien, perrita, chupa, chupa...".

Ella se ponía más cachonda, y deseaba con todo su alma darme el placer que yo le pedía. Después de lamer un buen rato, y de acariciar mis huevos con la mano, llegó el momento que ella esperaba. No pude aguantar más, ni quería, y comencé a correrme, directamente en su boca.

- No lo tragues, puta, no se te ocurra tragártelo.

Mi nueva sumisa chupaba y chupaba, feliz, oyendo como gemía y sintiendo como mi leche calentita inundaba su boca. Obediente, no había tragado nada, y tenía todo el semen de su Amo guardado en su boca. Cuando ella pensó que había acabado, abrió su boca, y me mostró su premio, su alimento. Yo me incliné, para ver mi leche en su lengua, y le di la orden que ella esperaba.

- Muy bien, mi perra, trágate tu leche, es tu alimento. Cuando acabes, repasa mi polla con la lengua. Quiero que tomes hasta la última gotita.

Como ya imaginaba, ella obedeció, y repasó mi pene hasta la última gota. Se la veía feliz, contenta, sumisa, tragando su primer semen. Sabía que por culpa de la propietaria del piso no habíamos tenido tiempo de tener una sesión en condiciones, pero había podido lamer por primera vez a su Amo y Señor, y sabía que en las siguientes sesiones vendrían muchas 'primeras veces'.

Tras acabar, le permití levantarse, y le ordené limpiar mi polla, con agua y jabón, lo cual hizo con ilusión. Me vestí, hablamos diez minutos, y antes de marcharme le pregunté:

- A qué sabe mi semen, perra?
- A yogurt griego, mi Amo.
- jajajajajajajaja... – Reconozco que su respuesta me hizo gracia.

Y así acabó nuestra primera cita, más corta de lo normal. El próximo día te usaré de nuevo, mi sumisa, y cumpliremos varias 'primeras veces', pero esta fue la primera vez que me viste, la primera vez en que te arrodillaste ante mí para darme placer, y la primera vez que saboreaste tu yogurt griego. 

Y efectivamente, tu cara, tus mejillas, tu boca, huelen a polla, a huevos, a sexo. Tu cara, sumisa, huele al sexo de tu Amo.
 

Hay una sumisa nueva en Barcelona, y me pertenece.

miércoles, 4 de julio de 2018

Lorena, sumisa novata, una perra obediente y pasional.


Nunca pensé que una mujer pudiera dejar su vida, su trabajo, su mundo, para venirse a vivir a mi lado, con el único objetivo e ser mi nueva sumisa novata. Pero así es lorena, intensa, entregada y pasional. Así la quiero yo.

Dentro de una semana llegará a Barcelona para servirme, para obedecerme, para respetarme como a su Amo, para darme el placer que yo le pida. Viene por mí, y eso me honra. Sé que quiere ser la mejor sumisa que jamás he tenido y la verdad es que creo en ella. Sé que pondrá todo de su parte para satisfacer mis deseos y para convertirse en mi zorrita, en mi perra obediente.

Tiene 20 años menos que yo, y eso se notará. Se notará en su inexperiencia sexual, y en su manera impulsiva de responder cuando debería callar, y obedecer. Pero sé que quiere mejorar, y que quiere aprender a ser la mejor sumisa que jamás he tenido. Yo creo en ti, lorena, y voy a dar todo lo que esté en mis manos para convertirte en lo que deseas ser, mi sumisa.

Aquí os dejo un escrito, en el que ella misma explica cómo ha llegado hasta este punto. Espero que os guste, y espero que podáis leer mucho sobre ella de ahora en adelante.


"El Profesor Domine y lorena, la nueva sumisa.

Hace casi seis meses andaba de curiosa por el internet, buscando cosas sobre BDSM, amos y sumisas, y llegue a este blog donde me puse a leer unos relatos y posts, lo que me llevó a escribir un mail al autor.

El Profesor Domine me respondió muy cordialmente pero nuestra comunicación acabó en breve. Creo que hablamos de los sentimientos de las sumisas hacia su Amo o algo así, pues yo no tenía mucho conocimiento sobre este mundo. Yo había sentido que encontré a un experto en el tema pero como yo no conocía, la comunicación se perdió.

Semanas después, yo tenía un “amo” en remoto prácticamente pues vivía lejos de mi ciudad y solo nos habíamos visto un par de veces.

Un día, abrí el correo y encontré un mail del Profesor Domine preguntándome cómo iba y alguna cosa más. Yo le respondí, le conté lo del “amo” y poco a poco nuestra conversación fue subiendo de tono. Él me aplicó un cuestionario sexual, el cual básicamente dejaba notar mi inexperiencia sexual y mi falta de perversión, pues habían prácticas que según yo nunca podría realizar porque eran muy duras o sucias, cosas que solo hacen cierto tipo de mujeres. Suena mal pero tenía el prejuicio en la mente y aun me preocupaba ser juzgada de mala manera por algún gusto en particular.

Luego de dicho cuestionario hemos continuado conversando y cada día me iba haciendo mojar las braguitas más y más, nos escribíamos a diario, le iba contando mis fantasías, mis deseos de aprender según qué cosas, y Él me iba diciendo qué cosas hacía con sus sumisas, que le gustaría hacer y me iba contando ciertas experiencias vividas.

No sé en qué punto comencé a desear ser yo la mujer de esas historias que contaba en el blog y en los mails, ni sé cuando empecé a desear pertenecerle a un completo desconocido. Y tampoco sé cuando decidí dejar todo para irme cerca de ese hombre al que yo deseaba como Amo. Sí, esta vez la palabra Amo va en mayúsculas y sin comillas.

Le comenté al Profesor de mis deseos y él muy gentilmente me respondió que no tomaba sumisas en remoto porque era complicado, y porque no creía en esas relaciones a distancia, pero esta vez le dije de mis intenciones de mudarme cerca de Él y eso le interesó. Le expliqué mis planes y supimos desde ese momento que la espera se nos haría muuuy larga a los dos, y que habría altibajos, pues no es lo mismo educar a alguien a quien tienes al lado que a alguien a kilómetros de distancia. Empezó a mandarme pequeños ejercicios diarios y que yo hacía casi al instante a veces. Para otros más elaborados me daba más tiempo. Luego empezamos con los ejercicios semanales y ahí nos dimos cuenta que sin querer ya me había aceptado como su sumisa, por el momento virtual.

Siempre íbamos hablando de las perversiones que existen dentro del BDSM, de los azotes, el estar atada, el obedecer sin inmutarse, el estar siempre disponible para el Amo, lamer el cuerpo del Amo, la lluvia dorada, golpes, humillación verbal y demás… Había prácticas que no conocía y no deseaba conocer, pero según íbamos hablando y dándome detalles y contándome del placer que le hacía sentir, yo me iba interesando más y preguntaba más y quería probar más…

En un inicio, el tema de la lluvia dorada me parecía la cosa más sucia y humillante que podía existir pero luego me fui dando cuenta que no es así. Recibir la pis de Mi Amo es un signo, una muestra de servicio, pertenencia y de amor. Una sumisa debe servir a su Amo, darle placer y hacerlo feliz. A este punto, yo solo deseaba hacer feliz al Profesor Domine y servirle, por lo que pasé a desear realizar esta práctica, necesitaba sentir el pis de Mi Profesor caer por mi cuerpo, o limpiar mi cara de niña buena manchada por su leche, como dice Él.

Conforme han pasado los meses mis fantasías también han ido evolucionando, pasaron de ser atada, a ser violada, a ser usada como la mesa de Mi Amo, a ser su perrita, su vaquita, su nenita chiquita y decirle Papito. Ya no solo necesitaba una nalgada mientras me folle, necesitaba más, necesitaba su mano marcada en mi nalga, necesitaba su cinturón azotándome, su mano alrededor de mi cuello, que me jale el cabello, que me dé una bofetada mientras me llama puta, que me diga zorra, que controle mi vida.

¿Que controle mi vida? – Sí – que haga y deshaga, que decida por mí, quiero pertenecerle de tal manera que  me sienta una extensión de Él. Yo sé que suena algo extremo pero ese es mi deseo y necesidad, además que sé que eso le causa placer a Mi Señor y por lo tanto a mí.

Quizá ese deseo extremo y esa necesidad de darle placer y felicidad no solo vienen por mi condición de sumisa, sino por algo más…
Conforme han pasado los meses y nos hemos ido conociendo he ido desarrollando ciertos sentimientos hacía Mi Señor, obvio que respeto, lealtad y gratitud, pero más que eso, puedo afirmar convencida que me he enamorado de Mi Amo. Mezclar amor y sumisión es una combinación perfecta y peligrosa, pues me lleva a entregarme al máximo a Él, pero me deja indefensa y sin nada si esto acaba.

Hace muchos años que no me enamoraba así de alguien, y es que siento que tengo la cajita feliz, un Amo, un hombre, un amante, todo lo que alguien puede necesitar para ser feliz, y es aquí, en la parte más “bonita” donde surgen más temores. No tengo miedo de un golpe muy fuerte, de un azote que marque, tengo miedo que me rompa el corazón…pero bueno, es algo que seguro pasará. Tengo miedo que, inconscientemente me haga daño, que no se valore el amor que siento, que sea minimizado o se abuse de él. Tengo miedo que esto se acabe, que quede desprotegida y sin saber qué hacer, tengo miedo perder mi capacidad de decisión y mi amor propio…pero vale la pena arriesgarlo todo por Mi Amo.

En una semana llego al lado de Mi Amo y los miedos y los nervios crecen y crecen conforme avanzan los días. Nunca nos hemos visto en persona, Él me conoce por fotos y videos pero yo a él no, solo conozco sus letras, sus palabras y su voz tan calmada y sexy que hace que con un “Hola, perrita” me moje como no tiene una idea.

Imagino muchas cosas, desde el saludo hasta cuando me tenga sometida, arrodillada, atada, penetrada o llena de leche. En mi mente dan vuelta tantas ideas que no sé. Como repito, mi experiencia es muy poca y si bien he realizado los ejercicios de Mi Profesor, no creo que se comparen a la experiencia de la vida. Si lo pienso bien, soy afortunada porque la experiencia que ganaré será al lado de un hombre que conoce, que sabe y que me guiará hasta convertirme en una sumisa obediente, y una amante fiel y entregada.

Al fin y al cabo todo esto se hace posible porque confío en Mi Señor, confío en Él como en nadie nunca. Sé que cumplirá su palabra, sé que me tendrá paciencia y me convertirá en su mejor sumisa, sé que estará orgulloso de mí y de cómo voy aprendiendo y pervirtiéndome más y más con el paso de los días y meses.

Yo quiero llegar y hacer todo lo que hemos hablado, pero sé que Mi Señor quiere que vayamos paso a paso, escribir como hacer una mamada no es lo mismo que darla, explicar cómo lameré el culo de Mi Amo no es igual que hacerlo.

Aún tengo mucho que aprender y Él mucho que enseñarme, y es por eso que hemos creado varios documentos distintos que nos ayuden a esta formación. Dentro de estos documentos está el contrato y un temario.
El contrato estipula nuestras obligaciones y derechos y especifica ciertas cosas que tienen que ver con salud, higiene, seguridad, privacidad y deseos, como también los castigos para los errores que pueda cometer.

El temario tiene que ver con cosas que debo aprender como el protocolo BDSM, cómo desvestir a Mi Amo, cómo lamerlo, masturbarlo, o bañarlo,  entre otras cosas. Con el paso del tiempo deberé aprender y perfeccionar esas prácticas para poder complacer a Mi Señor.

Finalmente solo queda decir que la espera ha sido larga, pero habiendo voluntad y la química que tenemos, todo es posible, que así haya mil mujeres o “sumisas” que escriban, sé que soy yo a quien quiere Mi Amo. Eso, claro, mientras no lo decepcione o rompa alguna de las reglas ya impuestas. Aún recuerdo cuando moría de celos de ciertas sumisas. Ahora, Mi Amo me ha dado confianza en mí misma y en ÉL, tenemos nuestros límites establecidos y las cosas claras. Si bien los celos no  están permitidos dentro del BDSM, no olvidemos que cada relación Amo/sumisa es única y especial por lo que pueden establecer propias reglas para que la relación marche bien.

Mi Amo conoce mis miedo y yo los suyos, Él sabe lo que necesito y yo sé lo que Él desea, Mi Señor sabe ordenar y yo obedecer, sabe disfrutar y yo darle placer…"