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viernes, 29 de mayo de 2015

El profesor de tenis



El día es soleado y tranquilo, me apetece un poco de deporte y como no, estrenar ese equipo de tenis tan sexy que no me pude resistir a comprar. Decidida y equipada voy hacia el club de tenis. Me han dicho que hay un profesor nuevo que por lo visto levanta pasiones.

Muy coqueta yo, con mi equipo nuevo, una falda muy cortita blanca con una cinta roja, camiseta ajustada roja y mis zapatillas blancas. Voy toda conjuntada, en plan sexy. La faldita es tan cortita que si me muevo mucho en seguida se ve mi culito. Como me han dicho que el profe está bastante bien, me he puesto un tanguita blanco, minúsculo, para que así se fije en ese culito tan bonito que tengo.

Ya en el club pido por la clase de tenis, y un minuto después veo como se acerca ese bombón que quita el hipo.
"Menudo ejemplar", pienso, "Aun con el equipo está divino, ya sueño pensando en cómo estará sin él.... Uummm".

No soy ninguna campeona del tenis, así que le pido que empiece a enseñarme por la base del juego. Tras un poco de preparación, el peloteo ya va mejorando. Evidentemente, no pierdo la oportunidad de moverme con la idea de enseñarle mis encantos. Cada vez que doy un saltito, o me agacho para recoger una pelotita, mis nalgas quedan al descubierto y mi tanga deja ver más de lo que tapa.

El profesor, que es discreto, mira con cuidado. Es nuevo aquí, y se nota que no quiere perder este trabajo. Aun así, su sonrisa picarona denota que le gusta lo que ve. Su cuerpo me hace perder el sentido y se mueve con tal brío que me vuelve loca. A medida que pasa el tiempo, y por efecto de la temperatura, mi camiseta empieza a pegarse al cuerpo, y se marcan mis pechos. Yo me muevo con toda la picardía que puedo y sé que él no se pierde detalle de mi culito y mis pezoncitos.

Termina la clase y educadamente se despide. Estoy tan cerca de él que percibo su olor. Aun sudado de la clase, ese hombre me pone cachonda. Le sonrío pícaramente y le invito a un refresco. Él acepta y nos vamos al bar del club.

Estamos tomando el refresco y he conseguido su atención más allá de alumna/profesor. Noto rápidamente que le gusto y aprovecho para ligar descaradamente. Quedamos fuera del club, pero primero hay que ir a ducharse. El va a su vestuario y yo al mío.

Estoy tan excitada que saco hasta vapor de la ducha. Me enjabono mientras pienso en él y voy acariciando todo mi cuerpo. Disfruto del agua, resbalando entre mis pechos y mi coño al que sin remedio he tenido que consolar. Mis dedos han disfrutado entrando en mí y mezclando mis fluidos con el jabón. Me encanta masturbarme en la ducha, y esta vez, con el ingrediente que estoy en el club y otras chicas gozan del numérico que están viendo.

Ya duchada y aliviada, voy a vestirme. He traído un vestidito de verano con tirantes, muy apropiado para el calor. Otro tanga estampadito a juego.

Al salir, me dirijo al parking, donde he quedado con él para ir a tomar algo. Allí lo veo, está esperándome, vestido con un pantalón de lino y una camisa de rallas. Está de muerte. Abre la puerta de su coche y entro. Curiosamente, el parking está bastante oscuro y los cristales son tintados. Una vez dentro del coche entiendo que si no hacemos mucho ruido, nadie se daría cuenta si nos lo montáramos allí mismo. Nuestras miradas se cruzan, y no lo pensamos ni dos segundos.

Empezamos a desnudarnos y a comernos el uno al otro. Nuestras ropas acaban en el suelo del coche y la butaca de atrás nos cobija. No es nada cómodo pero el calentón bien lo merece.

Sus labios recorren mi cuerpo. Me vuelvo salvaje pues sus caricias me mojan cada vez más. Yo recorro el suyo igualmente, y aunque las posturas no son prácticas, el deseo es más fuerte  y no nos preocupa.

Agarro su polla y empiezo a chuparla con deleite, no quiero desperdiciar tan buena ocasión. Me dedico a lamerle los huevos para ver cómo crece y se endurece. La quiero bien dura y gorda, me gusta sentir como se agranda en mi boca. Mi lengua recorre su pene de arriba abajo,  desde el suave glande, hasta los huevos. Subo y bajo por todo su miembro, mi lengua juega, y el suspira. 

De repente, me agarra con fuerza, me sube encima suyo, y sin avisar, me la clava violentamente, hasta el fondo. Mi grito de placer y sorpresa le excita aún más y empieza a bombear con fuerza. Yo disfruto sus embestidas y pido más y más. Me penetra salvajemente y mi coño lo recibe con ilusión. Duele un poco y eso que mis fluidos salen en abundancia. Pero ese mínimo dolor se convierte en placer a las 4 o 5 entradas. El tiene una polla de buen calibre y yo la puedo disfrutar.

Entonces, sin preguntar, me voltea y quedo a 4 patas. Estoy tan mojada que mis fluidos han llegado hasta mi ano. El no duda y embiste como toro en celo, clavando su polla en mi culito, entre mis gritos, mezcla de dolor y placer. Mi ano, poco acostumbrado a ese tamaño, sufre en un principio ese empuje salvaje y grito. Pero él no hace caso de mi grito, y me consuela diciéndome al oído:
- "Tu eres valiente, alumna… Aguanta, que solo es un momentito de dolor. Luego te gustará, el placer siempre llega y te gustará cada vez más."

No se equivoca. Mi ano va dilatándose, y va aceptando la sodomización, de manera que pronto noto una sensación placentera. Con cada embestida suya me siento totalmente taladrada, pero ahora ya es placer.

Entonces empieza a azotarme el culo. A cada nalgada suya, todo mi cuerpo se estremece de placer. Le deseo más y más dentro de mí. Me folla y sodomiza mientras su cuerpo me envuelve. Deseo ser poseída y gozo del uso que le da a mi cuerpo. Me corro varias veces, chillando, y le oigo gemir a él también. Está claro que desea desbordarse, pero yo quiero su leche en mi boca.

Cuando esta casi a punto de correrse, sale de mi y corro a poner mi boca atrapando su espléndido glande polla. La saboreo, mezclando mis fluidos y los suyos. Mi lengua la recorre y yo me la meto más y más hasta el fondo de mi boca. Casi me da una arcada pero de inmediato él se va dentro de mi boca, y su leche tan dulce me llena por completo. Intento no perder una sola gota, pero aun soy algo novata y se me escapa un poco. Sigo bebiendo ese regalo divino y con los dedos recojo la poca que cae por mis labios y tetas y me la acerco.

Cuando saca su polla de mi boca, yo chupo mis deditos para aprovechar esa leche que se derramó. El me sonríe ese gesto de sumisión. Vuelvo a chuparsela para limpiarla.

Unas toallitas húmedas nos vienen muy bien para limpiarnos. El coche tiene ese pequeño inconveniente, no hay baño, pero los dos estamos más que satisfechos. 
- "Que buena clase de tenis", dice riendo. Yo asiento con una sonrisa y le digo -"Y que lo diga profe, mañana repito".

Un relato de Violant.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Violant: Subiendo el nivel de sumisión



Ayer al mediodía tuvimos una sesión especial con Violant. Ella ha venido aprendiendo conmigo en el mundo de la sumisión y el sado, pero aun tiene cosas por aprender y por practicar. Hasta ayer, Violant nunca había estado al 100% a mi merced, y aunque ya le había follado el culito alguna vez antes, siempre había sentido dolor. Ayer dimos un paso adelante, y debo reconocer que estoy muy contento con sus progresos. Así fue la sesión:

Tras entrar en la habitación, ordeno a Violant que saque todos los aparatitos y accesorios que vamos a usar. A continuación, tras meterle mano un poco masajeando sus pechos y acariciar tu trasero (con algún azote incluido), ordeno a mi sumisa que se saque toda la ropa menos la minifalda. Me gusta follarla con la minifalda puesta. Así lo hace, y a continuación se dispone a desnudarme a mí. Debe hacerlo cada día, cuidando siempre de que me ropa quede bien doblada y colgada.

Una vez desnudos los dos, le ordeno que se arrodille ante mí y que me la chupe un rato. Así lo hace, para ponerme a tono. Chupa bastante mejor que cuando llegó a mis manos, pero aun debe mejorar. Agarro unas esposas y se las pongo en las manos, atándola bien a la espalda para que no pueda soltarse. Hago lo mismo con sus pies, para que no pueda patalear, y le vendo los ojos comprobando que no vea.

Al estar vendada y atada, debo ayudarla a levantarse, agacharse y moverse. Vuelvo a azotarla el culo, con más fuerza. Sé que le gusta y a mi también, así que le azoto siempre que puedo. Le vuelvo a pedir que se ponga de rodillas para chupármela otra vez, ahora con el objetivo de ponérmela bien dura. Ella no ve, ni puede usar las manos, con lo que debo ser yo quien folle su boca. Agarro su cabeza y voy hundiendo mi polla dentro hasta que le viene una arcada. Me dice que no puede más, pero yo vuelvo a agarrar su cabeza y a hundirle mi polla. Hasta 3 veces tiene arcadas.

Cuando ya la tengo bien dura, levanto a mi sumisa, y amordazo su boca con un pañuelo para que no pueda gritar. Ahora está atada de manos y pies, con los ojos vendados, y amordazada. La tumbo en la cama, boca abajo, con una almohada que deja su culo en pompa, para mi disfrute. Comienzo a azotarla otra vez, con más fuerza. Quiero que su culo quede rojo. Pongo cremita en su ano, y le meto un plug anal que tenemos, hasta el fondo. Juego con él un poquito, para dilatar su ano y para que sufra un poquito.

Sigo azotándola, hasta que veo que las dos nalgas quedan bien rojas. He ido poniéndome un poquito de crema en mi polla mientras lo hacía. Es el momento. Saco el plug de su culito, y clavo mi polla en su culo rosado. Hasta el fondo. Ella gime, aunque al ir amordazada no se le oye casi. Antes de seguir, para que se sienta más segura, le doy un par de besitos, le agarro la mano, y le digo al oído que no se preocupe, que su amo la cuida y que no le voy a hacer daño.

Eso la relaja, y me permite follarla. Ella está tirada en la cama, atada, amordazada y vendada. Ha sido azotada y sodomizada por su amo, y ahora siente como la polla de su domine penetra su culo hasta el fondo. Yo estoy encima suyo, me gusta que sienta mi peso, y estoy bombeando, cada vez más fuerte, y dándole algún beso para que sepa que la cuido y la protejo.

Tras correrme en su culo, le pregunto cómo está, y me dice que bien, no le he hecho daño. La desato y permito que se saque la venda y la mordaza. Puedo decir que la sesión ha sido un éxito. Descansamos un poco, y me dice que le escuece el culete por mis azotes. Mejor. Quiero que cuando se siente recuerde mis azotes y recuerde quien se los da.

Tras follarla un poquito más, le ordeno que me bañe y me deje limpito. Como siempre, ella limpia especialmente una zona de mi cuerpo. Sabe que me gusta que deje limpita esa zona. Mientras acaricia mi polla y mis huevos, vuelvo a ponerme cachondo y la pongo otra vez a 4 patas, para follarla de nuevo.

Ahora sí, me limpio yo, y nos vamos. Estoy contento con ella y así se lo hago saber.

martes, 26 de mayo de 2015

Bienvenido a casa, mi Domine



Me despierto un poco agitada,  he soñado con mi Domine otra vez. Al notar que estoy húmeda cierro los ojos y decido tocarme, pero no puedo, mi Domine no me ha dado permiso, así que decido mirar el email por si me ha enviado algún correo.... Nada... No tengo noticias suyas.



- Qué raro, él siempre es oportuno y puntual...

- ¿Se habrá olvidado de mi?  

- ¡No! Descartó esa idea tan horrible de mi cabeza, así que le envió mi carta de buenos días esperando su respuesta, pero nada, singo sin respuesta 



Salgo de la cama a pocas ganas y decido levantarme. Como cada sábado quedo sola en casa debido a que las niñas se van con su abuela. Decido hacer los quehaceres del hogar completamente desnuda, nunca he hecho algo así, me siento como si estuvieran observándome, la sensación de que alguien me está mirando se intensifica a cada segundo, y me gusta esa sensación. Comienzo a excitarme, toco mis pezones y me provoco un leve dolor, deseo más algo más intenso, aunque no debo...

  

De pronto unos golpes en la puerta me asustan.  - "¿Que hago ahora?".  Estoy desnuda y golpean a la puerta. Miro por la ventana y veo la espalda de un hombre va con un traje negro muy elegante... "No puede ser... Es Él… mi Domine". 



Mi corazón lo siente, mi cuerpo lo reclama, debo abrir la puerta pero estoy tan nerviosa que lo único que hago es abrirle para que entre y arrodillarme en el suelo, completamente desnuda y mirando al suelo.

- "Bienvenido a mi casa" - es lo único que logré decir. Mi Domine esta aquí, ha venido a verme.



Al entrar solo veo sus zapatos y una pequeña maleta que deja en el suelo, al pasar por mi lado siento una pequeña electricidad que me confirma que mi cuerpo le pertenece...



– "Hola, mi sumisa Cristina". Su voz con acento español ha hecho que con solo esas palabras ya este mi clítoris palpitando y mi entrepierna mojada. Por dios, si con esas palabras logra mojarme, que podrá hacer con todo lo que él sabe hacer a una sumisa inexperta como yo.



Ha vendado mis ojos y atado mis manos a mi espalda. Estoy a su voluntad, siento su respiración muy cerca, sus manos acarician mi cuello y bajan a mis pechos. Los masajea, pellizca mis pezones y los retuerce. Luego siento hago helado en ellos, ha puesto unas pinzas en mis pezones, es un dolor exquisito. Quiero más. Él lo sabe pero se tomará su tiempo y me hará suplicarle como una perra.



Me ordena levantarme y recostarme en el brazo del sofá de manera que mi culito quede parado. Ya sé lo que hará y lo estoy deseando con locura... Entonces llega el primer azote con su mano, se que dejará mi culo rojo como a él le gusta y estoy mojada, pues sus azotes son deliciosos. Otro azote, otro… que delicia. Deja de azotarme y de poco introduce algo en mi ano. Aaaaahhh… estoy tan caliente que solo duele un poco. Sé que me está preparando para su polla, pero su juego no termina ahí y comienza a masturbarme. Justo cuando estoy a punto de correrme se detiene. No va dejar que me corra aún.

- "De rodillas"- Otra vez en el suelo me quita el amarre de mas manos, las masajea un poco, y me acaricia. Mi Domine es tan bueno y a la vez tan malo jugando con esta caliente y pequeña sumisa... Me quita la venda de los ojos, y lo que veo frente a mi es su gruesa, grande y palpitante polla. Se me hace agua la boca y él lo sabe muy bien.



- "Es toda tuya, mi sumisa. Dale placer a tu amo"- Y con esas palabras le comienzo a dar la mamada de su vida para que cuando llegue a España recuerde a su sumisa cristina.




La tomo con mi mano y le doy tiernos y suaves besos, paso mi lengua desde la base hasta su mojada punta, y la meto en mi boca. Me la trago enterita, caliente y palpitante. Su sabor exquisito jamás lo olvidaré. Dejo su polla y me voy a sus huevos, sé que le gusta, y los disfruto. Se los chupo, los lamo, meto sus dos huevos en mi boca. Soy una glotona, su zorrita traviesa. Siento que esta por correrse y quiero probar su leche.



Mientras chupo sus huevos lo masturbo, el me deja hacerlo. Quiero su leche en mis tetas, en mi cara, en mi boca, la quiero toda para mí, como la sucia y golosa perra que soy. Y así lo hace, mi Domine se corre en mi marcándome con su leche.



No satisfecho, se levanta y me pone a cuatro patas, mientras comienza a darme la follada de mi vida. Fuerte y duro, su polla entra en mí. Siento como mis fluidos corren por mis muslos. Estoy a punto de correrme, y de repente él tira de mis pinzas y las saca, provocando un dolor delicioso en mis pezones. Saca también el tapón de mi culo, todo esto mientras me folla hasta que me corro y explotó en mil pedazos.



Pero esto no ha terminado, a mi amo aun le falta follar mi culo. Saca su polla de mi vagina, y de una sola estocada me la clava fuerte en mi culo, provocándome otro orgasmo. Mi amo está al borde de correrse. Me azota el culo ya sensible y rojo por lo anterior, pero me encanta ese dolor. Deja los azotes y juega ahora con mi ya hinchado clítoris, y cuando creo que ya no puedo más, me corro otra vez con su polla en mi culo y sus dedos en mi vagina. Y es entonces cuando él se corre conmigo, tan fuerte que siento su leche ahora en mi culo.



Nunca en mi vida me había sentido tan plena y feliz .Feliz por entregar mi cuerpo a mi amo y porque su placer es el mío.



Me pongo de pie con ayuda de mi domine y él me besa como jamás me habían besado. Acaricia mi rostro, me toma entre sus brazos, y caigo rendida en ellos, que juro por mi vida jamás olvidare.



Mi mente mi cuerpo y mi alma son solamente de mi Domine.

Suya, Cristina.

lunes, 25 de mayo de 2015

Ejercicio para una sumisa. Mamada extrema.



Este ejercicio se puede realizar en remoto y el amo puede controlar la ejecución del mismo con alguna herramienta de videoconferencia como el Hangouts o el Skype. Se necesita un vaso de leche y un consolador o similar de gran tamaño, similar a una polla grande.


La sumisa, desnuda, debe arrodillarse delante del PC, Tableta o teléfono móvil, de manera que su amo pueda ver cómo realiza el ejercicio. 


Paso 1: La sumisa deberá acariciarse y masturbarse el chochito con su consolador, sin correrse. Debe quedarse calentita, pero nunca correrse. No hasta el final del ejercicio.


Paso2: A la orden de su amo, ella debe tomarse el vaso de leche enterito. 


Paso 3: A continuación, la sumisa debe agarrar el consolador y simular una mamada mientras su amo va dando órdenes, pidiéndole a su sumisa que la meta más adentro. 


Paso 4: Cuando empiecen a llorarle los ojos, el amo debe pedirle a la sumisa que introduzca aun más el consolador en la boca, más adentro. 


Paso 5: Cuando a la sumisa le den nauseas, su amo debe exigirle que continúe metiéndose el consolador aún más adentro. La sumisa debe seguir hasta que una bocanada blanca resbale por sus labios y caiga sobre sus tetas, sin sacar el consolador de la boca. Aún así, el amo debe seguir pidiendo más, buscando los límites de su protegida.


Paso 6: Cuando el amo esté contento, la sumisa podrá terminar su ejercicio masturbándose con el consolador, delante de la cámara.



Pdta: si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con el Profesor Domine via email, o via Hangouts, escribiendo a profesor.domine@gmail.com