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martes, 30 de junio de 2015

La evolución de mi sumisa Cristal.



Cristal llegó hasta mi correo a través de un anuncio en una página web. Se trataba de una mujer casada, con hijos, y que vivía en la República Dominicana. Rápidamente me di cuenta de que tenía un nivel cultural alto, y de que era tremendamente morbosa. Su vida sexual no la satisfacía y ella sentía, desde hace tiempo, que algo faltaba en su vida, que necesitaba a alguien que la follara, que la forzara, que la azotara, que la hiciera sentirse una esclava sexual.

El problema es que según ella la isla es muy pequeña y le da miedo ponerse a buscar a alguien que le apague ese fuego interior que ella tiene y que le pide sexo, sexo del duro. Así pues, acabó dando conmigo a través de internet, ese maravilloso medio de comunicación.

Yo nunca pensé en tener una sumisa en remoto, y ella nunca pensó en ser sumisa, pero tras unos emails, con intercambio de preguntas y respuestas, ella descubrió que efectivamente, necesitaba un amo que le llenara y le guiara a través del mundo del BDSM, y yo descubrí a una mujer muy sexual, y con muchísimas ganas de ser mi sumisa. Comencé a buscar para ver cómo llevar a una sumisa en remoto, y vi que había pocas cosas en internet que pudieran ayudarme. Debo reconocer que fue en ese momento cuando entendí que además de ser amo de Violant y de Cristal, también podía ayudar a otr@s am@s y sumis@s a trabajar en remoto, y fue a raíz de esto que decidí crear este blog.

Comencé explicándole a Cristal en que consistía esto de ser sumisa, y ella aceptó mis reglas, y mis ejercicios. Rápidamente comencé a enviar ejercicios de nivel bajo para que ella fuera acostumbrándose a enviarme fotos y videos. Inicialmente ella tenía reparos a la hora de enviarme fotos con su cara, y le pedí que me las enviara sin que se viera su casa. De esa manera yo podía ver como ella hacia sus ejercicios, y ella protegía su intimidad.

Lo que pasó es que esos ejercicios despertaron la sexualidad de Cristal y la convirtieron en la bestia sexual que es ahora, una bestia que estaba dormida y que ahora despertó. Cristal necesita de mis ejercicios, de mis emails y de mis órdenes. Tras la primera llamada, con su primera masturbación online, con su amo, ella quedó completamente enganchada a su Domine, hasta el punto de que agarró confianza conmigo y ahora me envía las fotos y videos mostrando su cara, sabedora de que esos documentos son únicamente para su Domine.

Le costó encontrar unas bolas chinas y un plug anal por su tierra, pero al final pudo adquirirlos e ir subiendo de nivel con los ejercicios. Desde entonces, hemos conseguido que controle sus orgasmos, que sepa masturbarse en público, y que pueda tener orgasmos en un centro comercial, en un restaurant, o en su trabajo. También hemos logrado que disfrute del dolor,  del placer de azotarse, de pellizcarse, de utilizar pinzas en sus pezones, o del hielo.

Ahora puedo afirmar que a pesar de que ella está casada, y de que yo estoy a 7000 kilómetros de distancia de ella, su sexualidad me pertenece, y ella tiene sus orgasmos conmigo, pensando en su Domine, y cumpliendo mis órdenes y ejercicios. Es un placer para mí pensar que una sumisa en remoto arda en deseos de complacerme y de ser dominada por mí, y estoy profundamente orgulloso del avance de Cristal como sumisa. Recientemente me ha confesado que los mejores orgasmos de su vida los ha tenido conmigo, en remoto. Sinceramente, me llena de satifacción saber eso.

Ahora atacamos un nuevo reto, con idea de seguir avanzando. Sabemos que nuestra relación nunca podrá ser Real, y que la posibilidad de tocarla, acariciarla y azotarla es mínima. Por ese motivo, y debido al hecho de que yo ya tengo sumisa, y que hay poco más que aprender a distancia, hemos comenzado a buscar un amo en Santo Domingo que pueda continuar con mis enseñanzas y mis sesiones, esta vez en directo.

Sé que no será fácil encontrar un amo en la isla, y que necesitaremos un tiempo hasta conseguirlo. Aparecerán muchos falsos amos que quieran aprovecharse de Cristal, pero estoy seguro de que entre ella y yo sabremos detectarlos. Nuestra meta se encuentra ahí, y el día en que lo consigamos, estaré contento y feliz de haber llevado a mi sumisa Cristal hasta el lugar que ella deseaba llegar.

Igual que con Violant, seguiremos avanzando.


domingo, 28 de junio de 2015

La evolución de mi sumisa Violant.



Cuando conocí a Violant, su experiencia en el mundo del sexo era muy limitada, no había pasado de las posiciones rutinarias y los movimientos estándar. Transmitía la sensación de que no creía en sus posibilidades, y de que con el paso de los años se había encerrado en sí misma. Lo primero que traté de hacer es subirle el ego y conseguir que ella misma se viera más guapa, más sexy. La obligué a cambiar de ropa, a vestirse más ceñida, y a marcar pechos y culo. Sin ser hortera, conseguimos que diera a entender que había carne debajo de aquella ropa.

Lo siguiente que trabajamos fue tu cutis, su cabello, y su sonrisa. Una sonrisa vale más que todo el trabajo que hagas con una mujer. Por muy sexy que sea alguien, a nadie le apetece entablar conversación con un amargado. Es ley de vida. Sin embargo, con una persona alegre y jovial, siempre apetece charlar, independientemente de su belleza.

Ya en el tema sexual, comenzamos a trabajar su culito, con la idea de que pudiera recibir la polla de su Domine. Su ano nunca había sido penetrado, y comenzamos utilizando un dilatador, con la idea de habituar su pompis a ser penetrado. A pesar de que inicialmente no le gustó la idea, y que le hacía daño, a base de cremita y de insistir, un mes y medio después de iniciar el trabajo conseguí penetrarla, metiendo mi polla enterita en su culo. Con el paso de las semanas se ha ido acostumbrando y ahora podemos asegurar que su culo es mío al 100%, y que lo disfruta.

También estuvimos practicando la felación, la cual realiza con mucha mejor traza que antes. Sabe entretenerse con mis huevos, me chupa la base del pene como dios manda, y sabe comerme el capullo bastante bien. Evidentemente, no hablamos de una experta, pero su mejora es evidente. Para colmo, algo que era un tabú para ella, tragarse el semen, desde hace un par de sesiones ha dejado de serlo. Mi sumisa se toma mi leche muy a gusto y ha descubierto que no le desagrada como ella pensaba.

Aguante del dolor. Inicialmente, Violant tenía una tolerancia a los pellizcos y azotes bastante bajo. Mis azotes eran flojos, y aguantaba no más de 8-10 azotes. Igualmente, no quería que le pellizcaran los pezones y tenía miedo a que le hiciera daño. El pasado lunes, en nuestra última sesión, azoté 30 veces con fuerza el culo de Violant, y pellizqué intensamente sus pezones antes de follarla. Está muy claro que su avance en este tema es muy alto.

Otro tema en el que hemos avanzado bastante es con las ataduras, tema delicado al principio, y que con el paso de las sesiones ha ido mejorando. Violant no tenía muy claro eso de ser atada, de manos y pies, vendada, y amordazada. Entiendo que para dejarte hacer esto necesitas, sí o sí, tener un mínimo de feeling con tu amo, y hasta que eso no se consiguió, ella fue reacia a dejarse hacer. Al final, hace casi un mes, Violant fue atada, de manos y pies, amordazada y vendada, de manera que quedaba totalmente a merced de su Domine. Aquel día, mi sumisa fue follada, sodomizada, azotada y masturbada. Al final me agradeció la 'fiesta'.

Perversión. Aquí es seguramente donde más hemos avanzado. El carácter de Violant la hacía ser reservada, miedosa, precavida y muy convencional. A base de hacer ejercicios sexuales en zonas públicas, Violant ha ido soltándose y pervirtiéndose poco a poco. Utilizando herramientas como un consolador o unas bolas chinas, ha tenido que correrse en un bar, en un supermercado, en una tienda de ropa, en los lavabos de un restaurant, o los probadores de unos grandes almacenes. Violant ha ido descubriendo que quería más sexo y que quería disfrutar de su cuerpo. Su actitud frente a los hombres ha cambiado, y los hombres ahora se fijan en ella. Y ella lo sabe, y le gusta. La he pervertido.

Mi trabajo más complicado ha sido el de la sumisión. Violant es contestona y le cuesta mucho dar la razón a la primera si no está de acuerdo. Se ha llevado varios castigos por llevarme la contraria, por mentirme, y por hacer los ejercicios a desgana. Tiene un serio problema, y es que no sabe pensar lo que va a decir, y suele decir lo que le viene en gana, lo cual acaba provocando mi enfado y posterior castiga. A pesar de que ha evolucionado, y que los últimos castigos le han servido para aprender, aún queda trabajo por hacer. Debe comprender que fue ella la que decidió ser sumisa, y que por ese motivo debe acatar las órdenes de su amo y obedecerme.

Básicamente, los puntos que me quedan por tocar con Violant son el lesbianismo y mejorar en su obediencia y respeto a su Domine. No resulta fácil encontrar una mujer que quiera participar en un trió, y que quiera enseñar a mi sumisa a jugar con una mujer, pero ella está dispuesta a aprender, y con el paso del tiempo se ha ido ilusionando, hasta asumir ese reto como propio. Ella quiere estar con otra mujer y quiere disfrutar con ello. Asimismo, continuaremos enseñando a Violant a respetar a su Domine y a saber pensar lo que va a decir antes de abrir la boca. De esa manera evitará mis enfados, y evitará mis posteriores castigos.

Seguimos avanzando.


jueves, 25 de junio de 2015

Cómo hacer un masaje Lingam



Muchos de vosotros leeréis por internet anuncios en los que se practican masajes tántricos y masajes lingam. Debéis saber que 'Lingam' es la palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino, el pene. Es decir, el masaje Lingam no es más que un masaje tántrico aplicado sobre el pene del hombre. No hace falta decir, pues, que un masaje lingam no puede hacerse a una mujer.


Este masaje tiene como finalidad relajar al hombre y acercarlo a su lado más sensible. El masaje tántrico del Lingam fortalece el vínculo de intimidad de la pareja, y además ayuda a arreglar o sanar alguna mala experiencia relacionada con el sexo. Por ello, el orgasmo y la eyaculación no son la finalidad de este masaje. El objetivo final es la exploración de una nueva forma de placer, no condicionada por factores estereotipados, como ese momento de climax. Para la consecución de este masaje es importante una preparación tanto física como espiritual. Para comenzar con el masaje y preparar el ambiente en la pareja y crear una conexión, es preciso empezar con un acercamiento previo, caricias tiernas, abrazos y mirarse a los ojos, con la idea de derribar los obstáculos o fronteras que estén separando a la pareja.


El hombre debe recostarse sobre su espalda, encima de almohadones que le levanten el torso y la cabeza. La postura debe ser cómoda, con las rodillas un poco dobladas y sus piernas deben estar separadas. Los genitales totalmente expuestos para que el masaje sea totalmente efectivo.


Vamos a comenzar el masaje propiamente dicho:


La persona que va a darlo coge un poco de lubricante sexual y lo esparcirá tanto por el lingam como por los testículos. Debe iniciar el masaje en los genitales y en el escroto, haciendo que área se relaje toda la zona. Ahora, acaricia suavemente el perineo, que se encuentra entre los testículos y el ano. Al llegar a este paso hay que ser especialmente cuidadoso, ya que es una zona que casi ningún hombre heterosexual ha permitido que le toquen nunca.


Ahora procede a acariciar el Lingam, variando la presión y la velocidad, para variar la intensidad y aumentar el placer.


Con tu mano derecha, presiona la base del Lingam. Desliza tu mano de arriba a abajo, pero alternando con la mano izquierda. Mantén estos movimientos, y después empieza a presionar la cabeza del Lingam. Pero sigue alternando lo de las manos. Masajea de la cabeza del Lingam como si se fuera a exprimir una fruta. Con esta maniobra la erección puede perderse un poco, pero no es grave, es totalmente normal. De hecho es muy positivo si se ve desde el Tantra: es como pasear por todo el espectro del placer.


A estas alturas el momento del orgasmo se acerca, así que debes detener un poco la estimulación, pues recuerda que este no es el objetivo. Para el masaje o sexo tántrico alargar lo más posible la eyaculación es una forma de obtener más placer. Con ello también despertamos el Kundalini, flujo energético en el cuerpo humano. Además, esta prolongación del masaje es una buena forma para intentar que el hombre se convierta en multiorgásmico.


Ahora masajea el Punto Sagrado, Este se encuentra entre el ano y los testículos. De forma suave, es una zona delicada y no debemos causar dolor. Este masaje se hace con la izquierda: acaricia el Lingam con la derecha.


Puedes buscar el Punto sagrado internamente por el ano, sin embargo esto debe ser con la total aprobación del hombre. Si él ha aceptado, entonces usa lubricante, introduce el dedo y busca el punto, moviendo el dedo hacia tu palma. Si él te lo pide, puedes estimular el Lingam al mismo tiempo, pero recuerda, sin que llegue al orgasmo.


Cuando sienta deseos de llegar al orgasmo, hazlo, pero recuérdale que debe respirar mientras lo experimenta, para que el momento sea increíblemente placentero.


Extraido de la web comohacermasajes.com




Pdta: si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con el Profesor Domine via email, o via Hangouts, escribiendo a profesor.domine@gmail.com

lunes, 22 de junio de 2015

Trio. Folladas en la cárcel.



Aquel día había 'carne fresca' en la prisión de mujeres. Ese es el nombre que reciben las presas novatas cuando entran en prisión. Las dos chicas estaban asustadas, se les notaba en la cara. Se habían metido en un buen lio por transportar el dudoso paquete de un desconocido. Resulta que el susodicho era demasiado guapo y las dos cayeron en la trampa, cómo dos novatas. Rondaban los 20 añitos, y a esa edad no se suele pensar demasiado. En la aduana las detuvieron, y ahora Sue y Lisa eran carne fresca en la prisión de Alburquerque.


Las entraron en una habitación, donde solo había un hombre fuerte, grande, con uniforme policial, y que imponía respeto, mucho respeto. Su gran espalda, sus brazos, y su gesto rudo indicaban que aquel hombre hacia pocos amigos. Más bien enemigos. Las chicas temblaban de miedo.


Autoritario y con ojos de viciosillo, mandó a las chicas acercarse a la pared.

- "Os voy a inspeccionar. Quitaros la ropa y dejarla en esa caja".

Su voz sonaba fuerte, contundente, parecía un hombre violento. Ruborizadas  avergonzadas las chicas empezaron a quitarse la ropa entre sollozos. Él les grito: "Silencio ¡¡".


Las chicas callaron de golpe. Aquella bestia les explicó que era el jefe de guardias de esa prisión y que si querían sobrevivir bien allí, deberían ser buenas chicas y cumplir con sus obligaciones y reglas. Deberían 'complacerle'.


Desnudas y asustadas, ellas intentaban cubrir su cuerpo con sus manos, tapando las partes intimas.  Tras observarlas minuciosamente, con ojos de vicioso, de arriba a abajo, el guardián las hizo girarse, apoyar las manos en la pared y abrir las piernas.


Él se puso unos guantes y empezó a inspeccionar el cuerpo de la primera, palpando sus pechos, su culo, sus piernas... En seguida pasó a inspeccionar todos sus orificios, con la escusa de buscar objetos prohibidos. No dejo ningún espacio por hurgar. Luego se puso con la otra, igual que la primera. Las chicas sollozaban, mientras aguantaban sintiendo los dedos del guardián entrando por su coño, su ano, su boca, etc...


Una vez inspeccionadas y humilladas para el placer de su guardián, las volvió a mirar de arriba a abajo, y les ordenó que se voltearan para verles la cara otra vez. 


- "Si sois buenas conmigo, yo os proporcionare buenos lugares en el trabajo, y todo lo que necesitéis para el día a día. Si sois malas conmigo, pasareis los peores meses que os podáis imaginar en esta prisión. Aquí hay autenticas asesinas depravadas que están esperando a que llegue la carne fresca cada día".

Las chicas avergonzadas no sabían que decir.


- "Si vosotras queréis, puedo protegeros y cuidaros, pero necesito que seáis buenas niñas conmigo. ¿Obedeceréis y seréis cariñosas conmigo?" - pregunto él.

- "Si señor." - contestaron con miedo.

- "Bien, pues vamos a jugar un ratito." -les río sarcásticamente- "Tumbaros en el suelo, y comenzad a pellizcaros los pechitos la una a la otra, con ganas..."


Las chicas se miraron entre ellas, y tras dudar un poquito, comenzaron a pellizcarse los pezones la una a la otra, con ganas, mientras el guardia disfrutaba viendo la escena. A cada pellizco se escuchaba un leve gemido, que poco a poco daba la impresión que  dejaban de ser de dolor para pasar a ser de placer. 


A la orden de aquel hombre, pasaron a chuparse los pechitos la una a la otra, como si se los estuvieran chupando a ellas. Aquello estaba degenerando, y lo que inicialmente parecía un castigo comenzaba a convertirse en un acto consentido. De las tetas pasaron a los chochitos, siguiendo sus peticiones, y ahí pasaron un buen rato, pasando cada una de ellas su lengua por el chochito de su amiga, y estimulando su clítoris.



- "Ahora arrodillados delante de mí, zorritas, y ya podéis empezar a chupar mi polla."

El guardia estaba en el centro de la sala, sin pantalones, con su gordo y duro miembro al aire. Sin dejar de gemir ni sollozar, pues ya estaban cachondas perdidas, las dos chicas empezaron a chupar juntas aquel pene erecto. La lengua de Sue recorría los huevos del guardia mientras la boca de Lisa se esmeraba en sacar brillo a su sable.


Poco a poco, el ambiente se calentó y aquella bestia no dudó en penetrar a las chicas. Mientras Sue debía satisfacer a su amiga comiéndole el coñito, el guardia la embestía a ella follándola por detrás.


Y así continuó la 'inspección', obligando a las chicas a que se dieran placer la una a la otra mientras él continuaba a lo suyo. Las chicas se comían las tetas y el coñito entre ella y el guardia iba alternando el culito de Sue con el de Lisa. Metía su polla en sus anos sin contemplaciones ni miramientos, de manera brusca y violenta. Los llantos de las chicas se mezclaban con los jadeos del guardia y los suspiros tímidos de ellas dos.


Después de un rato de perversión y placer, el jefe, súper caliente de tanto folleteo, y a punto de correrse, las mandó arrodillarse otra vez delante suyo.


- "Ha llegado la hora de tomarse el vasito de leche, mis niñas".


Las dos mocitas, ya cachondas y tras un orgasmo, se apresuraron a acercar sus bocas al glande de aquel hombre, en busca de su leche. No tardó mucho en brotar de aquel pene un chorro de semen que fue a parar a las caras de Sue y Lisa. Las dos se espabilaron a tomar ese néctar, recogiendo las gotitas que habían quedado en sus caras, e introduciéndolas en su boca otra vez.


Con cara de satisfacción, su guardián les dio un paquete de tabaco a cada una y les prometió cuidarlas mientras estuvieran en aquel lugar. A cambio, ya sabían lo que debían hacer. Él sería su nuevo 'papito' en la cárcel.